
Hace 123 años, el 15 de febrero de 1898, en el puerto de La Habana (Cuba), a las 21:40 h, el acorazado norteamericano «Maine» salta en pedazos por una explosión en su proa que causa la muerte a 254 marineros y 2 oficiales.
A pesar de que la mayoría de oficiales destinados a investigar el caso considerarán la explosión como evidente consecuencia de una combustión espontánea de polvo de carbón en el interior del barco, el presidente estadounidense McKinley iniciará los preparativos bélicos.


Los Estados Unidos querían controlar Cuba por sus explotaciones de fruta y azúcar. Hicieron una oferta de compra pero España no quería vender, entonces comenzó una campaña de acoso comercial que pivotó, sobre todo, en las acusaciones de la prensa sensacionalista norteamericana. Cuando el «Maine» llegó a la Habana, la atmósfera era ya irrespirable. Nunca se ha podido descartar que la explosión de dicha embarcación fuese preparada por Estados Unidos para poder justificar su ataque y conquista de Cuba. No sería la primera vez ni la última en que un gobierno yanqui sacrificase a sus propios hombres para iniciar una guerra con estrictos objetivos comerciales.
La denominada Guerra de Cuba, entre Estados Unidos y España está a punto de comenzar así como la pérdida de nuestras provincias de ultramar; las Filipinas, Puerto Rico y Guam, lo que significó para Estados Unidos el comienzo de su imperialismo liberal, protestante y asesino.
¡NO OLVIDAMOS!
